Educación

“Si el chico no estuvo nunca en clase, cómo vamos a poner que sabe el 40%”, se preguntó a una docente. Desde el Colegio Nacional de Paraná harán una presentación para manifestar su rechazo a la disposición del CGE.

El Consejo General de Educación (CGE) actualizó el sistema de evaluación, calificación, acreditación y promoción para estudiantes de Educación Secundaria y sus modalidades. Entre los nuevos criterios, la calificación del primer trimestre estará comprendida entre 4 y 10 (es decir que no se podrá aplazar a los alumnos en la primera parte del año) y los docentes deberán elaborar un informe descriptivo de aquellos alumnos que desaprueben.

Un grupo de docentes del Colegio Nacional de Paraná manifestó a través de Elonce su rechazó a la resolución del CGE y centraron su planteo en cuanto al informe que deben elaborar para los casos de los alumnos que desaprueban. Los trabajadores de la Educación harán una presentación en la institución educativa y ante Agmer “porque el sindicato firmó la resolución y no hubo consulta respecto a que si los docentes estaban de acuerdo o no”.

“Muchos docentes trabajan en un montón de escuelas y tienen muchas horas en muchos grupos; y en relación a estos informes que debemos realizar por cada alumno que desaprueba, el trabajo será el doble o el triple durante el trimestre y por el mismo salario de siempre con aumentos que están por debajo de la inflación y en condiciones laborales precarias”, apuntó el profesor de Historia y delegado de Agmer, Leandro Amatti.

Y agregó: “Hay aulas en las que no abren ni cierran las ventanas, faltan picaportes, hay problemas de humedad, de pintura, perdemos horas de clases cuando no hay agua; en esas condiciones, ahora tenemos que hacer más trabajo y por el mismo salario, por debajo de la inflación”.

«Que el mérito tenga peso”

Por su parte, otra docente de historia, Virginia Pautasso, expuso en relación a los resquemores que esta nueva forma de evaluación podría generar al interior del aula: “Nos parece injusto para los chicos porque hay situaciones bastante complicadas: algunos arrastran materias del año pasado y tienen que rendirlas. Y no es lo mismo un 4 que un 2 para chicos que vienen dos o tres veces a la semana, que ni siquiera han sido evaluados”.

“No es que no queremos trabajar -sentenció Pautasso- porque en casa también estamos organizando proyectos, salidas con los chicos, corrigiendo exámenes, planificando y demás, pero esto es una carga más”.

“Desde principio de año se dan los criterios de evaluación, los alumnos y los padres saben qué es lo que se evaluará; por lo tanto, si tienen determinada calificación, será porque no cumplieron con esos criterios”, justificó la docente.

“Si el chico no estuvo nunca en clase, cómo vamos a poner que sabe el 40%”, se preguntó la docente de Química, Liliana Bustamante. “Sería como afirmar que sabe la mitad de los contenidos de ese trimestre y, en realidad, no vino nunca”, recalcó y bregó “para que el mérito tenga peso”.

Y acto seguido, ejemplificó: “Si un alumno quiere subir la nota, lo hará, por más que tenga un 1, porque hemos tenido de esos casos; además, esas situaciones se compensan en diciembre con los recuperatorios”.

Al cuestionar el criterio que apunta a “nivelar todo a una misma altura”, la profesora retrucó: “Si los chicos faltan porque no tienen ganas de venir a la escuela, eso debe acarrear una responsabilidad”.

“Fue una decisión inconsulta”

“No se consultó a los docentes que estamos frente al aula, los profesionales que tenemos el contexto directo diario con nuestros alumnos; son medidas que se toman detrás de un escritorio, sin consultar a los docentes”, reprochó otra profesora de Ciencias Sociales, Lorena Schenfeld.

“Muchas de las decisiones que toma el CGE están fuera de contexto porque no reconocen la realidad de los colegios”, refirió Amatti al invitar a los funcionarios de Educación a recorrer los pasillos de la institución educativa. “Venimos de una situación de pandemia en un contexto económico muy difícil y todo incide en la cuestión académica de cada estudiante”, argumentó y exigió “que los funcionarios bajen de su escritorio, que salgan de sus oficinas, y recorran las escuelas”.

“Hay estudiantes que no pueden venir porque están en situaciones económicas muy precarias, hay alumnos a los que no hemos visto y otros que no han podido venir por el paro de los colectiveros”, indicó el docente. Fuente: El Once