Dejó atrás la silla de ruedas

El pontífice se viene sometiendo a una serie de infiltraciones para tratar sus problemas de rodilla. Apareció este lunes en el Vaticano caminando con la ayuda de un bastón y sin la silla de ruedas

El papa Francisco apareció este lunes en el Vaticano caminando con la ayuda de un bastón y sin la silla de ruedas que había empezado a usar por sus problemas en la rodilla derecha.

El pontífice llegó con paso lento al aula Pablo VI para la audiencia con el movimiento Neocatecumenal, pero mucho más seguro que antes de someterse a las infiltraciones en la rodilla para curar los dolores que sufre y que le impiden estar mucho tiempo de pie o andar.

Debido a sus problemas de salud, el papa ya se había visto obligado a suspender un viaje a la República Democrática del Congo y Sudán del Sur previsto para principios de julio.

Francisco no ofició este sábado la misa de clausura del X Encuentro de la Familia, y se limitó a leer la homilía, pero sí se le vio dar unos primeros pasos con la ayuda de un bastón.

Tras anular el viaje a África, el portavoz vaticano, Matteo Bruni, destacó que el viaje se había aplazado porque «los médicos consideraron que un esfuerzo excesivo podría hacer que volviese a la situación anterior y no recuperar las ventajas logradas hasta ahora».

Hace algunos días, durante la reunión con los obispos italianos, Francisco les confesó que no quería operarse y que continuará con las infiltraciones para curar su dolencia, según reveló el diario Il Messagero.

Mientras que el Vaticano confirmó la pasada semana el viaje que Francisco realizará a Canadá del 24 al 30 de julio.

El papa Francisco cumplirá 86 años el 17 de diciembre y el 13 de marzo de 2023 celebrará una década de su pontificado.

Sus problemas más serios de salud comenzaron el 4 de julio de 2021, cuando fue operado en el hospital Gemelli de la Universidad Católica de Roma por una infección de divertículos, que son pequeñas bolsas que se forman en el intestino grueso, señala la agencia EFE.

El pontífice argentino también padece una artrosis de la rodilla derecha, que le ha afectado un ligamento. A principios de abril, durante su viaje apostólico a Malta, no pudo bajar las escaleras del avión por primera vez y recurrió a un elevador. En mayo, debió recurrir a una silla de ruedas para moverse. Fuente: El Once