Pidió una lista de útiles diferente

“A los niños les enseñamos a calcar un mapa y que investiguen con los libros de la biblioteca, no es necesario que los padres tengan que comprar un manual”, dijo docente que les pidió a sus alumnos una lista de útiles diferente.

Christian Leissa es un docente oriundo de Villa Paranacito y da clases a alumnos de 4° grado en la Escuela Nina N° 12 Wolf Schcolnik y para el inicio de clases, pidió una lista de útiles «distinta» porque asegura que «hay gente que no puede afrontar tanto gasto».

En la lista, Leissa solicitó: elementos de escritura y geometría del color y marca que consigan; cualquier carpeta o cuaderno en el que se distingan las diferentes materias; curiosidad y ganas de saber; solidaridad y empatía; respeto a los demás y a sí mismos». Y se preguntó: «¿En serio alguien esperaba ver una lista específica de materiales, colores y marcas?».
En diálogo con Elonce, Leissa, destacó que “en mis diez años de docente, trabajé en muchos lugares y nunca tuve problemas para enseñar usamos los elementos que tenemos”, y resaltó que en la zona de islas, “los chicos viven una desigualdad, económica, social y geográfica”.

El docente destacó que cuando los padres de sus alumnos leyeron la lista de útiles que solicitó “se pusieron contentos y se quedaron tranquilos porque saben que no van a tener dificultades para conseguir las cosas para que los chicos puedan empezar las clases”.

que comprar un manual”, dijo a Elonce, docente que les pidió a sus alumnos una lista de útiles diferente.ComentariosEnviarImprimirhttps://www.youtube.com/embed/gQPYOR1L4F0?controls=1&rel=0&showinfo=0&autohide=1Video:“Los chicos no necesitan útiles nuevos para aprender”, dijo docente entrerrianoChristian Leissa es un docente oriundo de Villa Paranacito y da clases a alumnos de 4° grado en la Escuela Nina N° 12 Wolf Schcolnik y para el inicio de clases, pidió una lista de útiles «distinta» porque asegura que «hay gente que no puede afrontar tanto gasto».

En la lista, Leissa solicitó: elementos de escritura y geometría del color y marca que consigan; cualquier carpeta o cuaderno en el que se distingan las diferentes materias; curiosidad y ganas de saber; solidaridad y empatía; respeto a los demás y a sí mismos». Y se preguntó: «¿En serio alguien esperaba ver una lista específica de materiales, colores y marcas?».

En diálogo con Elonce, Leissa, destacó que “en mis diez años de docente, trabajé en muchos lugares y nunca tuve problemas para enseñar usamos los elementos que tenemos”, y resaltó que en la zona de islas, “los chicos viven una desigualdad, económica, social y geográfica”.

El docente destacó que cuando los padres de sus alumnos leyeron la lista de útiles que solicitó “se pusieron contentos y se quedaron tranquilos porque saben que no van a tener dificultades para conseguir las cosas para que los chicos puedan empezar las clases”.SOCIEDADDocente entrerriano pidió lista de útiles «fuera de lo común» a sus alumnos“Hace tres años que hago este tipo de listas y puedo realizar actividades sin ningún problema”, aseguró y mencionó que en muchos casos los docentes “están automatizados, el costo de vida es muy alto y debemos trabajar mucho, entonces a veces nos queda poco tiempo para reflexionar sobre lo que pedimos”.

En este sentido, resaltó que “a los chicos les enseñamos a calcar un mapa para que no lo compren, y se trabaja perfectamente bien, sobre todo en el nivel de cuarto grado no es necesario tanta precisión”, aclaró además agregó que él cuenta con sellos de mapas para que los chicos utilicen.

“En la escuela hay una biblioteca grande donde los chicos pueden investigar con tranquilidad y no necesitan de un manual propio”, explicó al resaltar que los alumnos aprenden de manera diversas y en tiempos diferentes.

“Los chicos que viven en las islas y en campos tienen otras a habilidades no están tan apegados a las nuevas tecnológicas”, dijo y agregó que en el tiempo de pandemia trabajó mucho a través de whatsapp y mensajes de texto, de todos modos, aclaró que “la enseñanza se diferenció bastante a lo que ocurre en el aula ya que el contacto físico es insustituible”. Fuente: El Once