Leptospirosis en Entre Ríos: ya se registran 15 contagios, según el Ministerio de Salud de la Nación
Según el último boletín epidemiológico difundido este martes por la cartera sanitaria, en Argentina se notificaron 956 casos sospechosos de leptospirosis desde comienzos de año. De ese total, 45 fueron confirmados y otros 64 permanecen como probables, alcanzando 109 casos registrados a nivel nacional.
Entre Ríos aparece como una de las provincias más comprometidas por la enfermedad, ubicándose detrás de Santa Fe, que lidera el ranking con 39 casos, y Buenos Aires, con 28 contagios. Además, dos de los casos detectados en territorio entrerriano corresponden a leptospirosis canina, lo que representa una señal de alerta sobre la circulación de la bacteria en el ambiente.

La Región Centro concentra la mayor cantidad de casos
El informe oficial señala que el crecimiento de la enfermedad se explica principalmente por la situación epidemiológica de la Región Centro, donde las condiciones ambientales y climáticas favorecen la propagación de la bacteria. Detrás de Entre Ríos se ubican Misiones, con ocho casos, y Corrientes, con cinco.
En menor medida, también se reportaron contagios en otras regiones del país. La región Sur registró tres casos distribuidos entre La Pampa y Río Negro, mientras que en Cuyo se confirmó un caso en San Luis.
La leptospirosis es una zoonosis bacteriana de amplia distribución geográfica que afecta tanto a personas como a animales. Además, la transmisión ocurre principalmente por contacto con agua, barro o suelo contaminado con orina de animales infectados. También puede producirse a través de heridas en la piel o por contacto con mucosas expuestas.

Los roedores, principales transmisores
Los especialistas advierten que los roedores son el principal reservorio de la bacteria, aunque también pueden infectarse animales domésticos, de producción y especies silvestres. En particular, los perros son considerados “animales centinela”, ya que su contagio indica la presencia activa de la bacteria en el entorno y un potencial riesgo para las personas.
En Argentina, uno de los mayores factores de riesgo está vinculado a las inundaciones y al contacto prolongado con agua estancada o barro contaminado. En áreas urbanas, la enfermedad suele relacionarse con problemas de saneamiento ambiental y acumulación de residuos que favorecen la proliferación de roedores.
El análisis epidemiológico también muestra un marcado predominio de casos en hombres adultos. El 78% de los contagios corresponde a varones y la mediana de edad es de 38 años. Además, el 67% de los casos se concentra entre los 20 y los 49 años, lo que sugiere una fuerte relación con actividades laborales y tareas realizadas en ambientes de riesgo. Fuente: El Once







