“Del 2024 hasta hoy, es una economía que crece despacio, en torno al 2% anual. Mucho más despacio de lo que nos gustaría”, sostuvo Bausili durante una exposición en una jornada organizada por la Bolsa de Comercio de Mendoza.
El funcionario trazó un diagnóstico sobre la actividad, el financiamiento y las expectativas económicas. Si bien consideró que existen fundamentos macroeconómicos “favorables”, admitió que persiste una elevada cautela entre familias, empresas y entidades financieras.
El crédito volvió a crecer
Dentro de ese escenario, Bausili destacó como una señal positiva la evolución reciente del financiamiento privado.
“En los últimos tres meses, mayo, junio y julio, los tres meses mostraron números positivos en términos de crecimiento del crédito, tanto en pesos como en dólares”, afirmó.
Según explicó, el financiamiento había comenzado a desacelerarse durante el segundo trimestre de 2025 ante la proximidad del proceso electoral. Posteriormente atravesó un período de estancamiento hasta comenzar a recuperarse.
Un nivel todavía bajo
Bausili aclaró que no espera una expansión explosiva como la registrada en otros períodos de la historia económica reciente.
Al recordar el fuerte incremento ocurrido entre 2004 y 2005, explicó que aquella situación partía de una base excepcionalmente baja. “Eso fue porque estábamos prácticamente en cero”, señaló.
Actualmente, sostuvo, el volumen de crédito continúa siendo reducido cuando se lo compara con otros países de la región e incluso con determinados períodos de la propia Argentina. Sin embargo, consideró que ya representa “un número más relevante” y que su evolución muestra un crecimiento razonable.
El problema del financiamiento a largo plazo
Uno de los principales desafíos señalados por Bausili fue la falta de mecanismos capaces de transformar el ahorro en financiamiento de mediano y largo plazo.
“Lo que falta es pensar en instituciones que, dentro de la economía, han estado muy flacas, y es la falta de un sector de herramientas que canalicen el ahorro de largo plazo en el sistema financiero”, planteó.
Según explicó, esa carencia provoca un descalce entre los plazos en los que los bancos reciben los depósitos y aquellos en los que deberían otorgar determinados créditos.
“Los bancos toman depósitos a la vista o a un plazo de treinta días y lo prestan a veinte años. No pueden hacer eso con una parte importante de su balance, no pueden correr ese riesgo de descalce en un volumen enorme”, advirtió.
Qué herramientas planteó Bausili
Frente a ese problema, el presidente del Banco Central mencionó el desarrollo de un sistema de fondos de pensiones como una de las alternativas para generar ahorro de mediano y largo plazo.
También se refirió a las dificultades que tuvieron en Argentina los seguros de vida y de retiro para consolidarse como instrumentos de ahorro, pese a que consideró que naturalmente podrían cumplir ese papel dentro del sistema.
El planteo se produjo mientras el Gobierno evalúa alternativas para ampliar el financiamiento hipotecario. Entre las opciones bajo análisis aparece un esquema que involucraría al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, mediante la licitación de depósitos a largo plazo entre entidades bancarias.
“Todavía domina el miedo”
Bausili dedicó además una parte importante de su exposición a las expectativas y al comportamiento de los distintos actores económicos.
“Todavía hay un elemento que domina las tomas de decisiones en la Argentina, que es el miedo, lo que llamamos estrés postraumático”, afirmó.
Según su análisis, esa conducta alcanza tanto a las familias como a las empresas y al propio sistema financiero. Para el titular del BCRA, las sucesivas crisis económicas provocaron un nivel de prudencia que actualmente no se correspondería con los fundamentos macroeconómicos.
Bausili consideró que actuar en función de esos temores puede generar costos a medida que disminuyen la inflación y las regulaciones.
“Si los fundamentos son sólidos, el riesgo de lo que dicen esos miedos es muy bajo, entonces la prima queda cara”, sostuvo al referirse a decisiones de inversión que pueden demorarse debido a esa cautela.
Qué dijo sobre la inflación
Respecto de la evolución de los precios, el funcionario afirmó que “la política monetaria mantiene un sesgo contractivo” y remarcó que reducir la inflación continúa siendo el objetivo central del Banco Central.
Bausili reconoció que el IPC de julio fue superior al de los meses anteriores y atribuyó parte de esa aceleración a factores puntuales, entre ellos el movimiento generado por el turismo durante las vacaciones de invierno.
No obstante, aseguró que desde el Banco Central esperan que esa variación no represente un cambio de tendencia y manifestó su confianza en que la economía retomará el sendero de desinflación. Fuente: El Once



