Explotación petrolera
La operación contempla un desembolso de US$44 millones por el 35% de esa sociedad. Su único activo es OSX-1, una unidad que permite producir, almacenar y descargar petróleo en el mar.
Según el comunicado difundido por Rockhopper este miércoles 7 de octubre, la adquisición se financiará con recursos disponibles de la compañía. El importe corresponde a su participación proporcional sobre un costo total estimado de US$125 millones.
Qué comprará la petrolera británica
El acuerdo establece la suscripción de acciones de una sociedad de reciente constitución, identificada como SPV. De esta manera, Rockhopper accederá a una participación en la propietaria de OSX-1, en lugar de adquirir directamente la totalidad de la unidad flotante.
Estas instalaciones, conocidas por la sigla FPSO, reúnen funciones de producción, almacenamiento y descarga de crudo. Su incorporación forma parte de la infraestructura prevista para ampliar el desarrollo de Sea Lion.

La compra anunciada se suma a la participación que Rockhopper ya tiene en el proyecto de Malvinas. La empresa británica controla el 35%, mientras que la israelí Navitas posee el 65% restante y está a cargo de la operación.
Un yacimiento descubierto en 2010
Sea Lion se encuentra a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago. Rockhopper anunció su descubrimiento en mayo de 2010 y lo presentó como el primer yacimiento petrolero identificado en las aguas que rodean las islas.
Navitas se incorporó a la iniciativa a principios de 2020. Desde entonces, ambas compañías avanzaron en las evaluaciones y en la organización de las inversiones necesarias para desarrollar la explotación.

En diciembre de 2025, las firmas anunciaron la decisión final de inversión. Ese paso marcó la aprobación del desarrollo tras las evaluaciones técnicas, económicas y financieras del proyecto.
El avance frente al reclamo argentino
Las compañías mantienen el objetivo de comenzar a producir petróleo en 2028. De concretarse el cronograma, Sea Lion se convertiría en el primer proyecto de extracción de crudo en las Malvinas.
La iniciativa avanza mientras la Argentina sostiene su reclamo de soberanía y aplica sanciones contra las empresas que participan de actividades hidrocarburíferas en la zona sin autorización nacional.
En ese escenario, el acuerdo por OSX-1 representa una nueva inversión de Rockhopper para continuar con el desarrollo petrolero. El anuncio confirma que la compañía sigue adelante con sus planes pese a las medidas adoptadas por el Gobierno argentino. Fuente: El Once



