Escenario macroeconómico
Según informó Ámbito, tres variables concentrarán buena parte de la atención de los mercados: la inflación prevista para 2027, la tasa de crecimiento de la economía y el valor proyectado del dólar. De esos supuestos dependerá buena parte de la consistencia de las cuentas públicas.
El punto no es menor porque una diferencia significativa entre las estimaciones oficiales y lo que finalmente ocurra puede modificar tanto los ingresos tributarios como determinadas partidas de gasto. El antecedente inmediato está en el presupuesto vigente, cuyas previsiones quedaron desactualizadas frente a la evolución posterior de los precios y de la actividad.
La inflación y su impacto sobre el gasto
Para 2027, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que reúne las estimaciones de consultoras y entidades privadas, proyecta una inflación promedio del 20,6%. Ese número será una referencia para comparar con la previsión que finalmente incluya el Presupuesto 2027.
La inflación es especialmente relevante porque una parte importante del gasto público está indexada. El sistema previsional, que se actualiza con dos meses de rezago respecto de la variación de precios, representa alrededor del 45% del gasto total, de acuerdo con los datos citados por Ámbito.

Durante la elaboración del presupuesto anterior, el Gobierno había estimado para 2026 una inflación del 10%, pero el incremento de precios terminaría siendo considerablemente superior. Esa diferencia obligó a ajustar otras partidas no indexadas para sostener el equilibrio fiscal.
Cuánto podría crecer la economía
La segunda variable será el nivel de actividad. El REM proyecta para 2027 una expansión del 2,9%, mientras que el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional contempla un crecimiento del 4% del Producto Bruto Interno.
El nivel de crecimiento previsto influye directamente sobre la estimación de los recursos tributarios. Una economía que crece más genera, en términos generales, mayor recaudación; una expansión menor a la calculada puede provocar que los ingresos terminen por debajo de lo presupuestado.

Para 2026, el Gobierno había proyectado inicialmente una suba del PBI del 5%, aunque las estimaciones actuales ubican el avance más cerca del 2,5% o incluso por debajo. La actividad industrial y comercial aparece entre los sectores con mayor incidencia sobre esa diferencia.
El dólar, otro dato bajo análisis
El tercer número que seguirán los mercados será la proyección del tipo de cambio. Las estimaciones privadas citadas por Ámbito ubican al dólar en torno a $2.017 para diciembre de 2027, frente a un valor actual cercano a $1.536.
La brecha entre ambos valores ronda el 31%. El análisis también tiene en cuenta que entre enero y agosto de este año la inflación acumulada fue del 21,3%, mientras que la variación del dólar alcanzó apenas el 2,6%, un comportamiento que alimenta el debate sobre la evolución futura del tipo de cambio real.
Estos tres supuestos serán determinantes para evaluar el Presupuesto 2027, ya que condicionan las previsiones de ingresos, gastos y resultado fiscal. El proyecto también será observado en función de las metas comprometidas con el FMI y de la necesidad de evitar nuevas correcciones presupuestarias durante el próximo ejercicio. Fuente: El Once



