A los 41 años, el capitán portugués fue determinante para el triunfo de su selección y volvió a demostrar que sigue vigente en la elite del deporte. Sus dos goles no solo fueron fundamentales para Portugal, sino que también le permitieron seguir ampliando una carrera que ya está entre las más extraordinarias de todos los tiempos.

La actuación de CR7 llegó en un contexto especial, ya que la comparación con Lionel Messi volvió a instalarse durante el torneo. Ambos llegaron a esta edición con la marca de ser los únicos futbolistas en disputar seis Copas del Mundo diferentes.
Récords que quedarán en la historia
Antes del inicio del Mundial 2026, Cristiano Ronaldo era el único jugador que había convertido al menos un gol en cinco ediciones distintas de la Copa del Mundo. Sin embargo, esa exclusividad había desaparecido luego de que Lionel Messi anotara un triplete frente a Argelia y alcanzara la misma marca.
Lejos de quedarse atrás, el portugués respondió rápidamente. Con sus tantos ante Uzbekistán se convirtió en el primer futbolista de la historia en marcar goles en seis Mundiales diferentes, una marca que parece extremadamente difícil de igualar en el futuro.
Además, con diez conquistas mundialistas, superó al legendario Eusébio, que había anotado nueve, y pasó a ser el máximo goleador de Portugal en la historia de las Copas del Mundo.
Vigencia a los 41 años
El tercer récord llegó de la mano de su longevidad. Con 41 años y 138 días, Ronaldo se transformó en el jugador más veterano en convertir un doblete en la historia de los Mundiales.
La marca anterior había sido establecida apenas un día antes por Messi, quien anotó dos goles frente a Austria con 38 años y 363 días. De esta manera, el portugués volvió a superar a su histórico rival en otro apartado estadístico.
De todos modos, el récord absoluto del goleador más longevo en un Mundial continúa en manos del camerunés Roger Milla, quien convirtió frente a Rusia en Estados Unidos 1994 cuando tenía 42 años y 39 días.
El sueño de los 1.000 goles
Más allá de los récords mundialistas, Ronaldo mantiene un objetivo que persigue desde hace años: alcanzar los 1.000 goles oficiales en su carrera profesional.
Con los dos tantos convertidos ante Uzbekistán, el portugués llegó a 974 goles y quedó a solo 26 de una cifra que parecía imposible para cualquier futbolista.
Detrás suyo aparece Messi, quien acumula 916 conquistas oficiales y continúa siendo su principal perseguidor en la tabla histórica. Mientras ambos siguen compitiendo en el Mundial 2026, la rivalidad más importante de la era moderna del fútbol suma un nuevo capítulo, con dos leyendas que continúan rompiendo récords cuando parecían haberlo ganado todo. Fuente: El Once



