
La primera final de la historia de los Mundiales tuvo a Argentina como protagonista. El 30 de julio de 1930, en el estadio Centenario de Montevideo, cayó 4-2 frente a Uruguay. Después de comenzar perdiendo, el equipo argentino dio vuelta el resultado con goles de Carlos Peucelle y Guillermo Stábile, pero el conjunto local reaccionó en el segundo tiempo para quedarse con la primera Copa del Mundo.
Hubo que esperar 48 años para volver a jugar una final. En el Mundial Argentina 1978, el seleccionado dirigido por César Luis Menotti consiguió la primera consagración de su historia al derrotar 3-1 a Países Bajos, con dos goles de Mario Alberto Kempes y otro de Daniel Bertoni, en una noche inolvidable en el estadio Monumental.
Ocho años más tarde llegó otra obra maestra. En México 1986, con Diego Armando Maradona como gran figura del torneo, Argentina volvió a levantar la Copa tras vencer 3-2 a Alemania Federal en la final. Jorge Luis Brown, Jorge Valdano y Jorge Burruchaga marcaron los goles del equipo de Carlos Bilardo, que conquistó el segundo título mundial.

La revancha alemana llegaría apenas cuatro años después. En Italia 1990, la Selección protagonizó un recorrido épico para alcanzar la final, eliminando a Brasil, Yugoslavia e Italia. Sin embargo, un penal convertido por Andreas Brehme le dio el triunfo 1-0 a Alemania, privando a Argentina del bicampeonato.
El destino volvió a cruzar a ambos seleccionados en Brasil 2014. El equipo dirigido por Alejandro Sabella realizó un gran campeonato y alcanzó una nueva final luego de superar a Suiza, Bélgica y Países Bajos. En una definición muy pareja, Mario Götze marcó en el segundo tiempo suplementario el único gol del partido y Alemania volvió a quedarse con el título.
La sexta final quedará para siempre entre las páginas más gloriosas del fútbol. En Qatar 2022, la Selección de Lionel Scaloni protagonizó una de las mejores definiciones de todos los tiempos frente a Francia. Tras empatar 3-3 en 120 minutos, con dos goles de Lionel Messi y uno de Ángel Di María, Argentina se impuso 4-2 en la definición por penales, gracias a las atajadas de Emiliano Martínez y al remate decisivo de Gonzalo Montiel, para conquistar la tercera estrella.

Ahora, el destino vuelve a poner a la Albiceleste frente a una cita máxima. España será el rival de una Selección que buscará disputar otra página inolvidable de su historia y convertirse, una vez más, en campeona del mundo. Siete finales, casi un siglo de emociones y una nueva oportunidad para seguir engrandeciendo el legado del fútbol argentino. Fuente: El Once



